By Daniela Salas

Asumir el reto de lanzar una marca es un poquito aterrador, pero sobretodo retador y emocionante.

Me llamo Daniela Salas, tengo 33 años, soy actriz, diseñadora en formación y ahora también emprendedora gracias a este hermoso proyecto llamado “Alúnika”. Definitivamente creo que esto no sería posible de no ser porque cuento con un equipo maravilloso, comprometido y “divertidamente” particular. Soy de esas mujeres que no pueden estar quietas, que va llena de ideas y preguntas por la vida, que a veces sueña despierta y otras se baja a la realidad de golpe y sin cinturón, por eso, asumir un sueño (ahora realidad) como este ha resultado un proceso de enorme aprendizaje.

Mis “partners in crime”: Ceci y Cindy me han tenido una paciencia infinita y han aceptado mis “momentos creativos frustrados” o mis cambios porque “cierto detalle ya no me convencía”, pero sobretodo han creído en mí y en esta propuesta. Hemos reído, debatido, discutido, corrido, cargado metros y metros de tela, investigado y trabajado mucho, pero con gusto. El resultado nos ha arrancado más de una sonrisa, pero también nos ha hecho más conscientes de nuestra responsabilidad para con cada una de las mujeres Alúnika que decidan confiar en nosotras a partir de ahora.

Esperamos que, también ustedes, al verse con alguna de las prendas puedan sonreírle a la fascinante mujer al otro lado del espejo. Si me preguntan que me motivó a desarrollar esta marca y colección en particular, sin duda partiría del hecho de que amo el arte en todas sus formas y amo que pueda ser un vehículo de expresión para tantas mujeres con sus características particulares.

Estoy segura que si pudiera ver la foto de cada una de ustedes vistiendo una prenda AuTÉntika descubriría mundos nuevos, llenos de magia y estilo propio. Además, creo que es una de mis formas de sumar al mundo, desde lo que soy, desde lo que sé, desde lo que amo y puedo hacer.

Espero poder acompañarlas a reflejar y comunicar quienes realmente son o a ir encontrándose. Creo que la moda va más allá de la “superficialidad” con que algunos la relacionan, creo que es comunicación, un reflejo de lo que somos y a veces incluso un espejo para quienes nos observan.

Solo para terminar quiero contarles que también amo el té, creo que es una pequeña pasión que heredé de mi abuela. Era de esas mujeres que disfrutaba de compartir una tarde de té con sus amigas, de atenderlas, de lucirse un poquito (¿y por qué no?), de escuchar y de crear ambientes seguros para acompañarse y confiar unas en otras.

Ella es uno de mis mayores modelos y creo que fue una mujer AuTÉntika, con sus virtudes y defectos, pero siempre tratando de sumar a los demás, inspirando. Conmigo lo hizo. Espero poder ayudarlas también a inspirarse y a inspirar a otras. Hasta otra oportunidad mujeres Alúnika, mujeres AuTÉntikas.